Anthropic habilitó el 2 de septiembre el computer use en segundo plano para Claude Code y Claude Cowork en macOS, en beta y limitado a los planes Pro y Max. Hasta ahora, dejar que Claude hiciera clics, escribiera y abriera aplicaciones significaba entregarle la máquina entera: el resto de ventanas se ocultaban, el ratón dejaba de ser tuyo y el ordenador quedaba inutilizable durante toda la tarea. Con el modo en segundo plano, Claude trabaja en su propia ventana y tú sigues navegando, escribiendo o programando en la tuya.
Suena a mejora de comodidad y es bastante más que eso. Es lo que separa una demo de una herramienta de trabajo.
Delegar una tarea de 40 minutos ya no cuesta 40 minutos tuyos
El comportamiento anterior está documentado sin ambigüedad: cuando Claude empezaba a controlar la pantalla, las demás aplicaciones visibles se ocultaban para que solo interactuase con las aprobadas, y se restauraban al terminar el turno. Tu terminal permanecía a la vista y quedaba excluida de las capturas, pero el resto del escritorio desaparecía. En la práctica, cualquier tarea de computer use era una tarea en exclusiva.
Eso convertía la función en algo que se probaba una tarde y se abandonaba. Encargar a Claude que compile una app, la lance y haga clic por todas las pestañas para verificar que nada revienta es exactamente el tipo de trabajo aburrido que uno quiere delegar; pero si mientras tanto no puedes ni contestar un correo, el ahorro desaparece. El modo en segundo plano rompe esa ecuación: Claude no toma el ratón ni el teclado a media tarea, espera si detecta que estás escribiendo, y solo pide permiso e interrumpe cuando necesita la pantalla completa.
Los casos de uso que señala Anthropic son los que no tienen otra vía: navegar paneles internos y herramientas corporativas sin API, probar una app dentro de un simulador para cazar fallos de interfaz, o recopilar información de ficheros locales. Es decir, justo el trabajo que hoy se hace a mano porque no hay forma de scriptearlo.
Requisitos: plan Pro o Max, macOS y la pantalla despierta
Las condiciones de acceso son más estrechas de lo que suele contarse. Computer use es una research preview que exige plan Pro o Max y no está disponible en los planes Team ni Enterprise, lo cual es llamativo porque los escenarios de «panel interno sin API» son precisamente escenarios de empresa. La aplicación de escritorio de Claude tiene que estar abierta, y la pantalla no puede dormirse: un Mac suspendido detiene el trabajo.
En macOS hacen falta además dos permisos del sistema que conviene conocer antes de concederlos: Accesibilidad, que permite a Claude hacer clic, escribir y desplazarse, y Grabación de pantalla, que le permite ver lo que hay en ella. macOS suele exigir reiniciar el proceso después de conceder el segundo.
Hay más limitaciones que no aparecen en los titulares. En la línea de comandos, computer use funciona solo en macOS —no en Linux ni en Windows, donde hay que pasar por la app de escritorio—, requiere una sesión interactiva y por tanto no está disponible en modo headless con el flag -p, y no funciona autenticándose a través de terceros: si accedes a Claude exclusivamente vía Amazon Bedrock, Google Cloud o Microsoft Foundry, necesitas una cuenta de claude.ai aparte. Solo una sesión puede controlar la máquina a la vez, mediante un bloqueo que no se libera cuando termina la tarea sino cuando sale la sesión.
⚠️ Un detalle que conviene tener presente
La versión mínima de macOS que citan varias coberturas es la 15, y algunas extienden la disponibilidad del modo en segundo plano a Windows. A día de hoy, la documentación oficial de Anthropic todavía describe el comportamiento antiguo —el que oculta tus ventanas— y no recoge ni el modo en segundo plano ni esa versión mínima. Si el requisito te condiciona, conviene comprobarlo en tu propia instalación antes de darlo por bueno.
Claude solo llega a la pantalla cuando no hay otro camino
Un punto que se malinterpreta a menudo: activar computer use no significa que Claude empiece a mover el ratón para todo. Existe una jerarquía explícita, y la pantalla es el último recurso porque es el más amplio y el más lento. Si hay un servidor MCP o un conector para ese servicio, Claude usa eso. Si la tarea se resuelve con un comando, usa Bash. Si es trabajo de navegador y tienes Claude in Chrome configurado, usa Chrome. Solo cuando nada de lo anterior aplica recurre al control de pantalla.
Esa jerarquía está reforzada por diseño mediante tres niveles de control fijados por categoría de aplicación, que no se pueden cambiar. Los navegadores y las plataformas de trading se quedan en solo ver: aparecen en las capturas, nada más. Las terminales y los IDE llegan a solo clic: Claude puede hacer clic y desplazarse, pero no escribir ni usar atajos de teclado. El resto de aplicaciones reciben control completo. Cada aplicación se aprueba la primera vez que Claude la necesita y la aprobación dura lo que dure la sesión.
Aprobar tu terminal no es aprobar una aplicación más: equivale a conceder acceso al shell.
Las aplicaciones con alcance amplio muestran un aviso extra al aprobarlas, y merece la pena leerlo. Terminal, iTerm, VS Code o Warp se marcan como equivalentes a acceso al shell. El Finder se marca como capaz de leer o escribir cualquier fichero. Ajustes del Sistema, como capaz de cambiar la configuración de la máquina. Ninguna está bloqueada: la decisión es tuya y el aviso solo te dice qué estás firmando.
Esto no está en un sandbox, y esa es la diferencia importante
La advertencia que Anthropic repite en su documentación es la que más pesa: a diferencia de la herramienta Bash, que corre aislada, computer use se ejecuta sobre tu escritorio real con acceso a lo que hayas aprobado. Claude revisa cada acción y marca posibles inyecciones de prompt procedentes de lo que ve en pantalla, pero la frontera de confianza es distinta y hay que tratarla como tal.
Las salvaguardas que vienen de serie son razonables. La aprobación es por aplicación y por sesión. Tu terminal queda excluida de las capturas, de modo que lo que Claude escribe en ella no puede realimentarse al modelo. Existe un escape global con la tecla Esc que aborta la acción desde cualquier sitio, y —detalle bien pensado— esa pulsación se consume, para que una inyección de prompt no pueda usarla para cerrar diálogos. Y un fichero de bloqueo impide que dos sesiones controlen la máquina a la vez.
Todo eso sigue vigente en segundo plano, pero el cambio de modo introduce un matiz nuevo: cuando el agente trabajaba ocupando la pantalla, lo veías. Ahora puede estar haciendo clics en una ventana que no estás mirando mientras tú trabajas en otra. La supervisión pasiva desaparece, y eso desplaza el peso de la seguridad hacia la decisión previa: qué aplicaciones apruebas.
Qué gana un freelance con esto hoy
El encaje más inmediato está en todo lo que hoy se hace a mano porque no hay API. Paneles de hosting, gestores de dominios, back-offices de clientes, herramientas de un proveedor que solo existen como interfaz web propietaria. Ese trabajo no se automatiza con n8n porque no hay endpoint al que llamar, y hasta ahora tampoco se delegaba en Claude porque el coste era quedarse sin ordenador.
Conviene aun así ordenar las expectativas. Si la tarea es web y repetible, Claude in Chrome sigue siendo la vía correcta y computer use no debería tocarla. Si existe MCP para el servicio, ese es el camino: más rápido, más barato en tokens y con una superficie de riesgo mucho menor. Computer use es la herramienta para lo que no tiene otra puerta de entrada, y ahora, por fin, sin pagar el peaje de la pantalla.
Para quien quiera probarlo, la ruta en la CLI es corta: /mcp, buscar el servidor integrado computer-use, habilitarlo —el ajuste se recuerda por proyecto— y conceder los dos permisos de macOS cuando aparezca el aviso. En la aplicación de escritorio, el interruptor está en Ajustes > General, bajo la sección de la app de escritorio. Y una recomendación práctica antes de empezar: revisa la lista de aplicaciones denegadas y añade ahí lo que no quieras que Claude toque nunca, porque en segundo plano ya no vas a estar mirando.


















